PREPARACION DE CAFE

Conseguir la taza perfecta de café es un proceso que requiere práctica y experiencia, pero debemos tener unas premisas claras si queremos conseguir elaborar una taza de café perfecta. A continuación te mostramos cuales son los pasos pasos, para conseguir una taza de café perfecta en función de si utilizaremos una cafetera express o moka para elaborarlo.

CAFETERA EXPRESS

Lo primero que debemos hacer es utilizar agua mineral o agua de composición blanda para nuestra cafetera express. El segundo paso es llenar el cacillo con 7 gramos de café, con una molienda adecuada para este tipo de cafetera. Una vez lleno el cacillo o portafiltros, debemos golpearlo delicadamente para distribuir de manera homogénea los polvos de café y posteriormente apretarlo uniformemente con un tamper o prensador (consiguiendo de esta forma que el agua tarde más tiempo en impregnar el café, obteniendo más cuerpo y una crema de mayor consistencia ) con una fuerza adecuada (aproximadamente unos 20 kilos de presión). El café tiene que salir por la boquilla formando un hilo continuo y homogéneo, ni demasiado rápido (significaría que no está bien prensado o que la molienda es demasiado gruesa) ni demasiado lento ya que el café sería excesivamente fuerte (con un sabor a quemado). La extracción deberá durar aproximadamente unos 25 segundos , consiguiendo de esta forma unos 30 ml del mejor café posible (a poder ser en una taza de loza gruesa, redondeada en la base interior para conseguir mejor crema y que no esté fría, para evitar cambios bruscos de temperatura).

CAFETERA MOKA

El primer paso que tenemos que realizar el llenar el depósito (limpio) de nuestra cafetera Moka o Italiana justo por debajo de la válvula de seguridad con agua mineral o agua de c composición blanda del tiempo (nunca caliente). Una vez lleno el deposito colocamos el filtro con el café lleno hasta el borde (el café deberá estar molido más grueso que para la cafetera express). Posteriormente lo aplanamos pero nunca prensándolo (evitaríamos el paso correcto del agua) y colocamos la parte superior de la cafetera con la tapa abierta. Ponemos la cafetera a fuego lento, consiguiendo de esta forma que el agua esté más tiempo en contacto con el café, consiguiendo trasmitir todas las propiedades aromáticas del café. Debemos quitar la cafetera del fuego justo después de que el café suba y empiece a burbujear y servirlo sin recalentarlo.